Materiales de construccion

Escrito por Ladeclaracion 24-02-2015 en enormes. Comentarios (0)

Era una niña muy dulce, frágil, con unos enormes ojos que parecían mirarme, incluso me pareció que me sonreía, con mucho miedo por si le hacía daño, resbalé uno de mis dedos por su Materiales de construccion, su cabecita, sus manitas y de repente, por sorpresa me cogió el dedo con su mano, me quedé muy quieto, empedrado en un abrazo de dedos.

Mi madre se acercó y me dijo que ya nos queríamos y que ahora la tendría que cuidar mucho que era muy pequeña y que yo sería su primo mayor. Luego corrí a abrazar a mi tía mientras lloraba y le preguntaba si estaba enferma, que no quería que estuviese malita. Llevo veintidós años cuidando a enlace Cuatro de noviembre 2005, me quedé mirando casi el mismo escenario, casi los mismos protagonistas y como hace años mi reserva hizo estragos, reptando cerca de la pared me planté delante de la niña, dormía placidamente en su cuna esterilizada. Le acaricie suavemente la cara y las manitas, por puro instinto remangó mi dedo. Miré a mis tíos ahora divorciados, a la actual pareja de mi tío y madre de la pequeña, a mi prima Valentina que me miraba igual que el día que nos conocimos, una mirada triste me aderezó los ojos, en esa estampa faltaban mis padres, todos se dieron cuenta.

Daniella: Puedes cogerla si quieres.

Juan: Cógela Alejandro, sé que lo estás deseando –dice mientras se acerca a mí y me abraza cuando mis lágrimas comenzaban a manar- Ellos estarían muy orgullosos de ti, están presentes dentro de ti, siempre, vayas donde vayas, vas a cuidar de la niña igual de bien que cuidaste a Valentina. Vamos abraza a tu prima Estela.

Mientras la cojo con mucho cuidado y la abrazo le susurró frágilmente en su oído.